FIESTAS Y GASTRONOMÍA
Las fiestas del pueblo de Portosín, como no podría ser de otra forma, están dedicadas a la que el catolicismo considera la patrona del mar y de los marineros: la Virgen de Carmen. Se celebran el tercer fin de semana del mes de agosto, y la procesión marítima es uno de sus mayores atractivos. Miles de personas acompañan a una imagen de la Virgen que navega por la ría para, según la tradición, bendecir las aguas. Después, tiene lugar una degustación gratuíta del producto pesquero de Portosín por excelencia: la xouba.
Pero además, dentro del municipio de Porto do Son se suceden las celebraciones durante todo el verano, cada cual más interesante y divertida.
Comienzan con la “Romería das Pardiñas” el segundo domingo de julio en la parroquia de Miñortos, concretamente, bajo la sombra de un gran alcornoque. Ese mismo mes, el día 22, tiene lugar la “Romería da Madanela”, en la capilla de la Magdalena de la parroquia de Ribasieira. Aquí, los jóvenes que están en edad de casar mantienen la tradición de ir a colar un pañuelo en la fuente que está situada al lado del atrio de la iglesia. El tercer fin de semana de julio, en la parroquia de Caamaño, se celebra la “Exhibición Caballar”, para la exaltación de la belleza de los caballos y la organización de espectáculos de doma clásica.
Ya en agosto, el primer fin de semana tiene lugar la “Romería de San Caetano” en la parroquia de Goiáns, muy cerca de Portosín. El segundo sábado de agosto vuelve la gastronomía con la “Festa do Polbo” en Porto do Son, y continúa el tercer domingo con la “Romería da Virxe do Leite”, un día campestre en Montemuíño con elaboración de empanadas caseras a la vista del público.
Y para despedir el verano, entre el 7 y el 11 de septiembre se celebran las fiestas más importantes de Porto do Son, con procesión marítima incluída. Dentro de ellas, el acto central es la “Romería de Loreto”, el día 9, con “sardiñada” (preparación y degustación de sardinas) en el campamento del mismo nombre. Allí, los vecinos acuden desde siempre para saborear las últimas sardinas de la temporada. Y el último día, los fuegos artificiales y los pasacalles (desfiles de bandas musicales) ponen el broche de oro al verano y a sus fiestas.
Gastronomía: restaurante y bares
Si toda Galicia destaca por la calidad de sus platos, tanto de productos del mar como de la tierra, la ría de Muros y Noia y la localidad de Portosín son lugares en los que no faltan las virtudes la buena mesa. Es evidente que los productos extraídos de su mar no faltan en las cocinas de los sonenses, desde los mejillones al vapor hasta las más exquisitas centollas de la ría, pasando por las navajas, las nécoras o las cigalas. Sin olvidar los camarones, los percebes, o los bogavantes con arroz, muy típicos de la zona.
También destaca en este lugar la elaboración de empanadas, bien sean de bonito, de calamares, de pulpo, de berberechos frescos y, sobre todo, de zamburiñas (moluscos parecidos a las vieiras pero de menor tamaño). El “pulpo á feira” es uno de los platos más solicitados en toda Galicia y también en Portosín, y ni que decir tiene que las sardinas o xoubas y las xoubiñas no se encuentran mejores en ningún otro punto de la geografía mundial.
Para degustar estos productos nada mejor que confiar en las cocinas de los restaurantes de Portosín, que ofrecen en sus cartas a diario estas y otras exquisiteces a precios aptos para todos los bolsillos.
El propio Club Náutico cuenta entre sus servicios con un amplio restaurante para unos 70 comensales y ampliable hasta 180, rodeado de cristaleras con impresionantes vistas directas al mar. En su cocina no falta el marisco fresco de la ría y de temporada (nécoras, centollas, bueys, etc), a precios variables según la situación del mercado. Almejas y berberechos son muy demandados por la clientela de este local. Además, el restaurante del Club también prepara empanadas tradicionales, sobre todo de zamburiñas, chocos y xoubas.
Uno de los restaurantes más tradicionales es “O Noso Bar”, situado en la carretera AC-550 que une Portosín con Noia. Allí se ofrece un menú diario en días laborables con dos platos a escoger, agua o vino, postre o café. En este menú no suele faltar un buen pescado fresco de la ría, como las sardinas o los “chinchos” (jurel de pequeño tamaño), una ración de empanada o una paella con el mejor marisco del día. Ya en la comida a la carta, el precio de los mariscos frescos es bastante asequible, pudiendo degustar almejas: berberechos navajas, nécoras, lubrigante, centolla y camarón, que se suele vender en raciones de 250 gramos que dan para una buena degustación de dos o tres personas. Una de las especialidades de esta casa es el arroz con lubrigante y el arroz con vieiras, que permite la degustación de vieiras, navajas y gambas. Otra son las empanadas de zamburiñas y de berberechos frescos. Y fuera ya del mar, “O Noso Bar” engalana cada domingo su cocina con la preparación de los típicos callos gallegos; carne de vaca guisada con garbanzos y otros ingredientes que hace las delicias de los vecinos y de todos los visitantes.
Otra posibilidad es probar el arroz con bogavante del restautante “Portofino”, situado en pleno puerto pesquero de Portosín y en el que, además de la comida, se puede disfrutar de unas magníficas vistas marineras, con los barcos de pesca, la ría y el horizonte. En esta cocina también el marisco es de primera calidad, recién salido del mar para el vivero, y a unos precios también bastante asequibles. El crustáceo gallego más apreciado dentro y fuera del territorio, el percebe, la centolla, el buey, las navajas, etc. Pero la especialidad de esta casa es el bacalao al “Portofino”, un plato de pescado cocinado al estilo portugués con un toque diferente.
Muy cerca de éste, también en el puerto con vistas al mar, se encuentra un local que ofrece una propuesta diferente. El restaurante-pizzería Di Pietro tiene toda la variedad de pizzas italianas cocinadas en horno de piedra y, además, apuesta por el producto gallego con un toque de distinción. El arroz con bogavante no puede faltar. Y la especialidad del Di Pietro es el pulpo, pero no “á feira”, sino a la plancha: rodajas del famoso cefalópodo preparadas en la plancha con patatas cocidas y un toque de picante.
Para amantes del lujo en todos los sentidos, Portosín ofrece también la posibilidad de disfrutar de unos platos de primera calidad acompañados de los mejores vinos y, todo ello, al pie de la playa de Coira, una de las mejores de la localidad. Allí se encuentra el restaurante “Fugu”, cuyas especialidades tienen que ver también con el marisco fresco y de la ría. Como ejemplo, un mínimo de dos personas pueden degustar una “Canoa de marisco”, es decir, una mariscada con productos selectos como bogavantes, buey, centollas o nécoras. Pero además, el “Fugu” cuenta con una bodega de vinos de lujo. Además de los mejores caldos gallegos de Albariño y de Ribeiro, en este restaurante se ofrece la posibilidad de acompañar el mejor marisco con vinos exclusivos como un Vega Sicilia de 5º año, un Vega Sicilia único, o un vino de autor como el Viña Izadi, el Ardens o el Nebro, uno de los favoritos de Su Majestad El Rey.
Portosín es, además, un sitio para divertirse y charlar con sus gentes en la barra de un bar. Es una costumbre arraigada en toda Galicia y en toda España tomarse unas “cañas” -cerveza de barril- por la tarde y acompañarlas con unas “tapas” -aperitivos-. En Portosín se puede poner en práctica esta tradición en varios establecimientos como el Nito, el Bodegón O Pescador, etc. La cerveza de barril tiene un precio menor que la embotellada, y ésta puede estar entre 1,50 y 4€ dependiendo de la marca. Además, por cada consumición el cliente es invitado a degustar unha “tapa” de cualquiera de los platos típicos del lugar: sardinas, pulpo, calamares, mejillones, etc. Así, entre caña y caña y entre tapa y tapa pueden pasar desapercibidos los minutos y las horas en el ambiente de los bares y mesones del pueblo, y es esta la única forma de llegar a comprender el significado de esa arraigada costumbre española de “ir de tapeo”.
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